La lejía, o hipoclorito de sodio, es uno de los productos de limpieza más comunes en todos los hogares por sus propiedades antiinfecciosas y blanqueadoras. Pero también es un elemento sumamente tóxico, tanto para los seres humanos como para el resto de los animales, en particular las mascotas, ya que es capaz de quemar tejido vivo.
En todos los hogares se mantiene fuera del alcance de los niños, pero puede suceder que tu perro tenga acceso a ella y beba, creyendo que es agua. Si eso sucede, tendrás que actuar rápido para evitar lesiones graves.
¿Qué síntomas tendrá tu perro si bebe lejía?
Si tu perro ha bebido lejía, puede presentar diferentes síntomas, que básicamente, dependerán de las cantidades consumidas. Los signos más probables cuando existe una intoxicación de este tipo son vómitos, diarrea, dolor de estómago, y en casos más graves, problemas respiratorios, desmayos y convulsiones.
Si ves a tu perro bebiendo lejía, o sospechas que lo ha hecho, llévalo rápidamente a la sala de emergencias de un veterinario, incluso si tu mascota todavía no presenta síntomas. Si realmente ha bebido, necesita atención médica urgente y solo un especialista puede llevar a cabo una limpieza estomacal completa, para eliminar cualquier rastro tóxico.
Primeros auxilios antes de ir al veterinario
Si tu perro bebió lejía y presenta síntomas de intoxicación, antes de ir al veterinario, tendrás que aplicar algunas medidas urgentes para combatirla.
- No induzcas el vómito de tu perro. La lejía es una sustancia muy corrosiva y podrías causarle graves quemaduras en el esófago.
- Lava a tu mascota la boca con abundante agua y así eliminarás los efectos del cloro en la boca.
Si la lejía ha afectado a la piel de tu perro, es decir, si ves que existe alguna lesión externa, lava la zona con abundante agua durante, por lo menos, 20 minutos.
Características de las lesiones que ocasiona la lejía
Debes actuar rápido, porque las lesiones que ocasiona la ingesta de lejía son proporcionales al tiempo que esté en contacto con la pared digestiva. Si tu perro ha bebido pequeñas cantidades de lejía diluida en agua, puede causarle una simple irritación estomacal. Pero si la toma de lejía fue mayor, y el producto estaba puro, puede causarle quemaduras en la boca, el esófago y el estómago.
En la actual situación sanitaria generada por la pandemia de coronavirus, se utiliza la lejía con más frecuencia y, se han recibido reportes de centros de toxicología que alertan sobre los efectos nocivos de sus vapores.
Los vapores de la lejía irritan nuestro sistema respiratorio y también el de tus mascotas. Son muy peligrosos y por ello debes mantener la lejía en un sitio al que tu mascota no pueda acceder y nunca dejar recipientes con agua y lejía en lugares donde los pueda beber.
Comparte estas recomendaciones para prevenir la intoxicación de las mascotas. Deja tus comentarios y tus consejos ¿Tu perro ha bebido lejía?
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